Nosotros

Desarrollar nuestro compromiso ético de vida, que se basa en el principio evangélico del buen trato: “No hagas a nadie lo que no quieras que te hagan”. “Trata a los demás como quieres ser tratado por ellos”. (Mateo 7,12)

Abierto en
1960

Los Monjes
Lawrence Wagner          Frederic Mundt

Los Monjes
Anselm Ruelle         Adrian Mundt

Historia

BREVE HISTORIA DEL COLEGIO SAN CARLOS

En Abril de 1960 el abad Ignatius Hunkler recibió una invitación del Arzobispo Luís Concha Córdoba para fundar un colegio masculino en Bogotá, Colombia. El abad lo invitó a la abadía para que presentara su propuesta a la comunidad monástica. El así lo hizo y los monjes estuvieron de acuerdo y aceptaron esa tarea. En el mes de Junio los monjes Lawrence Wagner, Frederic Mundt, Anselm Ruelle y Adrian Mundt fueron enviados desde «Assumption Abbey» a Puerto Rico para aprender Español, para así poder empezar su misión en Colombia. 

Ellos llegaron a Bogotá el 6 de agosto de 1960 y de inmediato comenzaron los preparativos para dar inicio a su aventura educacional. En febrero de 1961 el colegio abrió sus puertas. En Octubre de 1962 la comunidad fue establecida como priorato dependiente. La comunidad recibió el nombre de priorato de Tibatí. La palabra » Tibatí » procede del lenguaje Chibcha y significa «Alegría del Señor.

PADRE FRANCIS WEHRI. O.S.B. RECTOR DESDE 1966

Dakota del Norte, Estados Unidos. Una finca con sembrados de trigo, cebada, maíz, con ganado y caballos de tiro, por falta de tractor. El Abuelo Frank llega de Ohio a estas tierras, compradas por el bisabuelo para él y sus dos hermanos. Uno de los hijos de Frank, Frank Wehri, hombre amable, tranquilo y gran trabajador de campo se casa con  Kathryn Roether, mujer de temperamento, de padres provenientes de Rusia, pero de nacionalidad alemana. Esta pareja tiene cuatro hijos: Frederich, granjero como sus padres; Eileen, profesora; Sister Matthew, monja benedictina del Sacred Heart Monastery en Yankton, Dakota del Sur y Francis Arthur. Francis nace en su casa con ayuda de un doctor el 27 de Octubre de 1935. Era otoño. El bebé es flaquito, contrastando con su buen apetito. Pelirrojo como la abuela por parte de Madre y por parte de Padre como una tía. Sus ojos profundos y azules. Sus estudios primarios los inicia en la escuela parroquial cercana a la finca.

Allí con ayuda de monjas provenientes de Suiza cursa los ocho grados de primaria. Francis recuerda un salón mixto con 20 estudiantes, cursando al tiempo los grados 1 al 4 y otros 15 con los grados 5 al 8. La magia estaba en que esos dos profesores eran capaces de organizar a los alumnos de cada nivel, diseñarles contenidos de materias y lograr éxito. La disciplina era excelente, “cada uno sabía qué debía hacer y los padres de familia colaboraban con los profesores. Básico para conseguir resultados”. Ingresa a Assumption Abbey, de monjes benedictinos, a cursar secundaria. Aquel muchacho pelirrojo montaba en bicicleta y ya se consideraba “tronco para los deportes”. No fumaba, ni tomaba; compartía con amigos y amigas, sin dedicar atención especial a alguien. A los 15 años de edad, Francis ya tenía claro que deseaba ser monje. El párroco, monje benedictino, era una figura importante para la comunidad y para él. Entendía ya el valor de servir a los demás. 

Llegó la época de la universidad, también en la Abadía. Pasaba los días estudiando humanidades, historia, ciencias, matemáticas, latín, griego, religión e…. inglés. Pero quedaba tiempo para la música y disfrutar del piano, como lo ha hecho desde los cinco años, cuando su mamá le empezó a enseñar. Quería ser concertista, pero sus padres le recordaron que tenía una labor en la finca. Usufructuó su don musical cobrando un dólar por misas cantadas en la Iglesia de St Procopius. Como Monje realiza diferentes actividades, es profesor en el Colegio de la Abadía y vicerrector entre 1963 y 1966.

TODOS AYUDAN

Desde sus inicios el colegio ha contado con la colaboración de laicos y religiosos no solo de Colombia y Estados Unidos sino de otros países como Argentina, Canadá, Inglaterra, Alemania, Italia, Ecuador, Chile, España, Cuba, Argelia, Sudáfrica y Kenia. Contaron con la colaboración de comunidades de religiosas de ocho conventos en los Estados Unidos. Toda esta variedad le ayudó a consolidar la metodología del colegio en su enseñanza bilingüe, y formar en lo personal, académico y religioso.


LOS PROFESORES

Desde el comienzo hasta el día de hoy, el sistema que el colegio utiliza para recibir estudiantes es por medio del examen de admisión; el cupo se gana por las capacidades propias de cada candidato. Igualmente los profesores entran por méritos propios, como lo dice La filosofía y reglamento del colegio: “El Colegio siempre procura aceptar estudiantes y conseguir profesores con base en sus capacidades y esfuerzos personales, porque cree que la presencia de personas de diversos grupos étnicos, temperamentos, estratos sociales y económicos, y con experiencias distintas, promueve la tolerancia y comprensión mutua”.

Propuesta Educactiva

El Colegio San Carlos es un Colegio masculino que funciona bajo el auspicio del Monasterio Benedictino de Tibatí. Este se empeña en formar una comunidad de alumnos, profesores, padres de familia, administradores y directivos, fundada en la dignidad y libertad de cada persona y en los valores morales y religiosos del evangelio de Jesucristo.

El Colegio procura aceptar alumnos y conseguir profesores con base en sus capacidades y esfuerzos personales, porque cree que la presencia de personas de diversos temperamentos, estratos sociales y económicos, y con experiencias distintas, promueve la compresión mutua. Los programas de estudio son elaborados para formar personas integrales con una visión de caridad y justicia cristiana y para fomentar la formación humana y humanística de ciudadanos que puedan ya, y en un futuro en grado mayor, asumir responsablemente y a la vez ejercer un liderazgo con creatividad, diligencia y fidelidad.

Instalaciones

Bibliotecas


Deportivas

 

Culturales

 

Cafetería


       Tecnología

 

 

Laboratorios

 

 

Transporte

 

 

Símbolos

Primero: de sinople y un monte de oro, de tres cumbres a la  italiana moviente de la punta, sumado de una cruz patriarcal potenzada de oro y brochante sobre su asta, en letras de sable, la palabra PAX. El jefe cosido de azul, cargado de un monograma de oro con las iniciales de Ave María.

Segundo: de gules con cruz estrecha de plata y un águila la rampante y brochante de sable.

Mote: Bajo el escudo, en cinta al natural y letras de sable: CANTICUM DOMINI.

El primer de cuartel correspondiente al blasón de la Orden Benedictina con el «Jefe» de la Abadía de la Asunción, de la cual es filial el monasterio. Las iniciales de Ave María son de la María Assumpta.

El segundo cuartel tiene los esmaltes y la figura principal del blasón de Dakota, donde se encuentra la Abadía, y la figura principal del blasón de Bogotá, donde se encuentra el monasterio. 

El mote es traducción del nombre Chibcha de Tibatí que puede significar: TIVA O TIVA: jefe, capitán o señor. TI: canto y en sentido figurado, alegría, osea, alegría del Señor, LAETITIA DOMINI, o gozo del señor, GAUDIUM DOMINI, JUBILUM DOMINI o cántico del señor, CANTICUM DOMINI.

A la izquierda el blasón del Colegio San Carlos, más conocido en su forma de medallón:

Primero y cuarto de oro, segundo y tercero de gules, brochante una cruz estrecha de plata. En el primer monte de sable de tres cumbres a la italiana, moviendo de la punta, sumado de una cruz patriarcal, potenzada de sable. en el cuarto un águila rampante de sable.

La cruz de plata y el color del segundo y tercer cuartel provienen del blasón de Dakota.

El primer cuartel, cambiados los esmaltes, tiene la figura principal de blasón benedictino, con el color del hábito de la Orden, recuerda el Monte Casino en Italia, cuna de la Orden, y a su abad y fundador San Benito, patriarca de los monjes de occidente.

El cuarto y último cuartel tiene los esmaltes de blasón de Bogotá y su figura principal. La alusión es sencilla como todo lo benedictino: Colegio en Bogotá de los Benedictinos venidos de Dakota.

 

La bandera del Colegio consta de dos colores el verde y el  amarillo.

Existen muchas historias entre ellas, el Yellow Team, que hacía alusión a la canción de los Beatles «yellow Submarine», también el color del primer bus que existió en el Colegio, el cual era de color amarillo y para complementarlo se pintó con franjas verdes.

Otra historia cuenta que a mediados de los 60 ́s el colegio San Carlos recibió como donación unos uniformes deportivos de color verde y amarillo provenientes del Colegio que existía en Dakota EU, el cual traía una mascota (oso) llamada CUBS , que más adelante cambiaría por un perro bulldog, pero los colores amarillo y verde prevalecieron hasta el día de hoy.

Todo esto fue muy importante pero los colores van de la mano con la filosofía que el Colegio mantiene hasta el momento.

El color verde viene del latín viridis, que entre sus significados esta; brotar o crecer, esta analogía se enmarca en la filosofía del Colegio donde se busca el crecimiento personal e intelectual de su comunidad conformada por sus estudiantes, profesores, padres de familia, administradores y directivos fundada en la dignidad y libertad de cada persona y en los valores morales y religiosos del Evangelio de Jesucristo.

Podemos decir que el verde da campo a la autonomía, el  autocontrol y el manejo responsable de la libertad, a fin de conseguir una convivencia sana basada en los principios benedictinos.

El color amarillo representa: la Felicidad, la alegría, la inteligencia, la innovación, la energía y la fortaleza, que nuestros estudiantes tienen, reconociendo en ellos sus talentos y dones propios, en armonía con los de los demás.

Benedictinos

Tiempo de compartir

En el ORA ET LABORA, el día 10 de diciembre de 2013, los sancarlistas de primaria compartieron con comunidades de diversas necesidades, poniendo en práctica algunos valores benedictinos como la hospitalidad y la solidaridad. En las instalaciones de Primaria se realizaron varias actividades de integración, como la novena navideña, la entrega de regalos, juegos y donaciones, entre otras. Los estudiantes de Transición, Primero y Segundo, acogieron a los niños del Hogar San Martín de Porres.
Tercero y Cuarto, se encargó de transmitir mensajes navideños a los ancianitos de la Fundación Monseñor Alfonso Garavito. Quinto recibió a los niños y adolescentes del Amparo Granja Loyola, con quienes sé compartieron actividades recreativas y deportivas a lo largo de la jornada escolar. Con el apoyo de los estudiantes de bachillerato también se les pudo hacer una donación de ropa. Todas las comunidades invitadas expresaron sus agradecimientos por el apoyo recibido. Compartimos algunos de sus mensajes. EL COLEGIO AGRADECE A TODAS LAS PERSONAS DE NUESTRA COMUNIDAD QUE PARTICIPARON Y CONTRIBUYERON A ESTA NOBLE CAUSA.Ver imágenes recibidas por las diferentes Instituciones favorecidas (https://www.flickr.com/photos/78759956@N06/sets/72157640214240726/ Click en la foto

Benedictinos-01

Acceso a PHIDIAS


















PARA LA SALUD

COVID -19

Bioseguridad – SST

ACERCA SAN CARLOS

Historia

Propuesta Educativa

Instalaciones

Símbolos

ADMISIONES

Requisitos

Formulario

R.T.E. – DIAN

Información

Acceso a Phidias







Olvidé mi contraseña

Ingresar con Google
[hfe_template id=’2557′]