Edición nº 17  –  Enero. 2016

 

A lo largo de las últimas dos semanas tuvimos la oportunidad de asistir a la Olimpiada Internacional Junior de Ciencias que tuvo lugar en Daegu, Corea del Sur. Este evento representa una experiencia gratificante y enriquecedora desde distintos puntos de vista. Por un lado, tener la oportunidad de conocer una cultura totalmente diferente, donde los valores ciudadanos juegan un papel fundamental en el desarrollo de una sociedad que no descansa en su carrera por el progreso. Por otra parte, compartir la satisfacción de muchos otros que han pasado por las aulas del Colegio San Carlos de poder representar de la mejor manera posible al mismo colegio y al país en un evento de este tipo, siendo lo que más nos apasiona las ciencias mismas.

Las culturas de ambos escenarios son sumamente distintas, aclarando que no necesariamente una se impone sobre la otra. Existe un particular misticismo en las calles de la capital surcoreana en las horas de la mañana, y el silencio y la lluvia rodea los vastos edificios. Las hordas de transeúntes rompen indefinidamente la calma en una ciudad que no descansa. La columna vertebral de la cultura coreana yace en la tradición. Se respeta al mayor, al menor, al conductor, al peatón, al jefe y al trabajador, siendo todos parte de una gran comunidad. Claramente se distingue como la juventud ha tratado de romper las ligaduras de lo tradicional a través de movimientos culturales como la moda llamativa y todo lo que gira en torno al fenómeno denominado como K-Pop.

El camino para poder llegar a donde llegamos fue tedioso y extenso, pero satisfactorio en gran medida. Participar en una olimpiada académica requiere de un compromiso no distante al de cualquier otro equipo del colegio, como aquellos que participan en UNCOLI y que nos han traído tantas alegrías. Los resultados no son únicamente frutos del empeño propio del estudiante, pues son la convergencia del esfuerzo de una gran maquinaria y un largo proceso, partiendo de las aulas de clase y de los docentes mismos. Al final lo que más importa es haber dado lo mejor de cada uno y retribuirle al colegio la oportunidad que nos brinda de participar en estos eventos. Es importante destacar que esto no es novedad, sino la continuación de muchos otros que a lo largo de los últimos años se han encargado de mantener en alto el nombre del colegio en distintas disciplinas como matemáticas, computación y las ciencias en sí.


Juan Felipe Barrera 8ºC

Danniel Moreno 9ºC